Compartir este artículo

1. Establece un tiempo sin dispositivos

 

Cuando los niños dedican demasiado tiempo a las tecnologías, pueden generar una adicción. De acuerdo con los investigadores de la Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente, esta adicción puede provocar problemas de sueño, cambios de humor, aumento de peso, baja autoestima y problemas de aceptación con su físico.

Los expertos sugieren introducir a los niños en el mundo conectado actual aumentando su tiempo en pantalla y eliminando las restricciones de forma gradual. Algunos consejos también se aplican a los niños de cualquier edad: el más simple y eficaz incluye la prohibición del uso de dispositivos cuando se acerca la hora de dormir o silenciar los dispositivos por la noche. También deberías acordar otros momentos en los que los niños no deberían usar su teléfono, como durante las comidas familiares.

2. Controla la carga de la batería

 

Aunque la tecnología avanza a la velocidad de la luz, los dispositivos siguen quedándose sin batería muy rápido. Puedes matar dos pájaros de un tiro si a la hora de dormir haces que tus hijos dejen el móvil cargando lejos de su habitación como, por ejemplo, la entrada o la cocina. De esta forma, el dispositivo siempre estará cargado por la mañana y tus hijos no podrán ver las últimas tendencias de TikTok antes de irse a dormir.

En caso de que tus hijos vayan a estar fuera durante mucho tiempo, considera la opción de comprar baterías externas para que estén localizables.

3. Presta atención a la seguridad de la información

 

Cuando los niños se sumergen en el mundo virtual, son susceptibles a una gran cantidad de peligros, tanto en la red como en el mundo real. Es importante insistirles en que no deben estar mirando sus teléfonos mientras cruzan la calle o suben o bajan escaleras.

Lo próximo debe ser enseñarles la seguridad online, incluyendo las amenazas en Internet como las estafas, el robo de datos personales, los virus, etc. Diles a tus hijos que no deben visitar sitios sospechosos (y enséñales lo que eso significa), introducir contraseñas o cualquier tipo de información personal, abrir enlaces de apariencia extraña o descargar aplicaciones de ningún sitio que no sean las tiendas oficiales.

Enfatiza en la idea de que no deben compartir nunca documentos personales, información de tarjetas de crédito o fotos que podrían dejarlos a ellos o sus amigos en una posición comprometida.

Es muy poco probable que los niños recuerden y sigan todas estas instrucciones de buenas a primeras. Para ayudarte, puedes recurrir a una solución de seguridad. Por ejemplo, Kaspersky Internet Security protege los dispositivos de malware, phishing y estafas online y Kaspersky Safe Kids te ayuda a proteger a tus hijos del contenido peligroso y limitar la cantidad de tiempo que pasan con sus dispositivos.

4. Apuesta por un consumo de redes sostenible

 

Cuando nuestros dispositivos están constantemente enviando notificaciones, puede saturarnos y hacernos perder la concentración. Incluso los adultos pasan un mal rato cuando tienen que luchar contra la tentación de comprobar los mensajes, por lo que podrás imaginarte lo difícil que puede ser para un niño. Limita las alertas en los teléfonos de tus hijos para que no se distraigan mientras hacen los deberes o cualquier otra tarea y para que terminen sus actividades antes.

Por desgracia, no puedes deshacerte de las notificaciones de todas las aplicaciones en todos los dispositivos de una sola vez, tienes que configurarlas por separado en los teléfonos y portátiles y cada sistema operativo tiene sus propias funciones específicas y herramientas incorporadas para ello. Estas son algunas de nuestras publicaciones que te pueden ayudar a gestionar las notificaciones:

  • Cómo desactivar las notificaciones en iOS y iPadOS
  • Cómo gestionar tus notificaciones en Android
  • Cómo bloquear las notificaciones del navegador

5. Sigue las normas del mundo digital

 

Al igual que en el mundo real, unas reglas implícitas gobiernan el comportamiento de Internet. Normalmente los usuarios las controlan con tan solo comunicarse online, pero los niños necesitan ayuda para evitar situaciones incómodas, por lo que deberías tratar con ellos ciertas expectativas antes de que se introdujeran en el mundo online. Por ejemplo, explícales las diferencias entre comunicarse por e-mail, redes sociales o aplicaciones de mensajería.

También es importante que les expliques las pautas de un comportamiento adecuado. Una regla general es preguntarse antes de publicar “¿diría esto en persona?”. Escribir insultos y humillar a gente online es muy grosero, puede ser consecuente.

6. Organiza la información

 

Hay quien dice que un ordenador o teléfono ordenado es un reflejo de una mente organizada. Un armario desordenado probablemente no afecte a la vida de tu hijo, pero perder contraseñas o archivos u olvidar números de teléfono sí puede suponer un problema. Los niños deben aprender a organizar la información desde muy pequeños.

Y, mejor aún, deben hacerse el hábito de crear copias de seguridad de la información más valiosa. Aprovecha al máximo los dispositivos externos, memorias USB o discos duros, o el almacenamiento en la nube. Esto último es un tema importante que merece tratarse aparte. La nube es una fuente maravillosa, pero los niños deben tener cuidado con ella, sobre todo para que nadie acceda a los archivos importantes.

7. Establece una desintoxicación digital periódica

 

Dado que la tecnología digital se ha infiltrado en casi cada aspecto de la vida de los niños, es virtualmente imposible evitar la sobrecarga de información. Por tanto, deben ser capaces de alejarse y otorgar a Internet un papel menos importante en sus vidas, primero con tu ayuda y luego por su cuenta.

Antes que nada, limita el uso de las redes sociales, suelen ser la principal causa de pérdida de tiempo y energía. En la publicación Ocho pasos hacia la libertad: cómo distanciarte de las redes sociales, encontraras una serie de consejos útiles que te ayudarte a ti y a hijos con este tema.

Una forma más eficaz, aunque también más complicada, de combatir la sobrecarga de información es la desintoxicación digital, que consiste en deshacerte de tus dispositivos durante un cierto periodo de tiempo. Para un mejor resultado, realiza esta actividad de forma regular. Puedes combinar estas desintoxicaciones con excursiones naturales, ejercicio o actividades con amigos en las que no estén permitidos los dispositivos.

La era digital ha forzado a los padres a enfrentarse a nuevos desafíos. Mientras te enfrentas a ellos, recuerda que puedes ser el mejor ejemplo para tus hijos. Al principio, puede resultar todo un desafío seguir estas reglas, pero con el tiempo se irán arraigando y ayudarán a tus hijos a reconectar con el mundo que los rodea.